Mamá, de nuevo te escribo. Aunque nunca vas a leer, el dolor que causas. Porque si lo leyeras de seguro, pensarías en voz alta que yo también te causó un gran dolor, total siempre soy la razón de tus decepciones.
No sabes, lo bien que estaba sintiendo. Lo bien, que me sentía conmigo misma y la vida. Lo bien, que me la pasaba en casa leyendo. Pensaba que estás si iban hacer las vacaciones, donde iba disfrutarlas y no me visitaría la tristeza, pero no es así.
Aunque he pasado días marravillosas, vuelven tus regaños y joder ya estoy cansada de eso. Me dices tienes 21 años y me faltan tantas cosas por aprender ¿Acaso nací para cumplir los estándares de una sociedad? La vida es un proceso, ¿Por qué eres tan dura conmigo?
Sé que no soy perfecta, pero algún día me gustaría un hija estoy orgullosa de ti ¿Será que sé me cumplirá mi sueño? ¿O será un sueño más frustrado?